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Insolito - agosto 28, 2019

LOS VERDADEROS ZOMBIES.

Tal vez usted es de las personas que piensa que los ZOMBIES son producto de la imaginación de los productores de cine y televisión… tal vez crea que solo existen en las pesadillas y que son tan solo fantasías o leyendas…

Pues le contaré que no, los ZOMBIES existen verdaderamente y son figuras ancestrales que en alguna época pasada pululaban en algunas plantaciones del agreste Haití, y que aún hoy en día hay reportes de su existencia.

Se trata de personas que fueron intoxicadas para lograr una muerte simulada y poder, posteriormente regresarlas a la vida, que nunca dejaron de tener. El objetivo original era hacerlos vivir como esclavos. El antropólogo forense de origen francés, Philippe Charlier, estudioso de la muerte e investigador de los cementerios, estudió el fenómeno en el país caribeño. De hecho de sus pesquisas surgió la idea para el cómic «Los Zombis», que publicó en Francia, con el dibujante Richard Guérineau (editorial Le Lombard).

Valdría la pena escudriñar en la forma en la que se logra convertir a una persona en ZOMBIE…

Como anotamos antes, la intención primaria de convertir personas en ZOMBIES es tener esclavos para trabajar en las plantaciones de Haiti, que por cierto es el país más pobre de América y posiblemente uno de los más depauperados del mundo. Su producción agropecuaria es reducida y se limita al café, al cacao y algunas plantaciones diversas de poca monta, y es precisamente esa pobreza, la que tal vez haya orillado a algunos terratenientes a buscar mano de obra gratuita, objetivo que durante alguna época se logró con los famoso Zombis.

El primer paso era localizar alguna persona que tuviera poca familia, gente muy pobre y poco popular, una vez encontrado el candidato, se preparaba una fórmula para intoxicarlo, de hecho una especie de droga básicamente compuesta por algunas hierbas, se dice que entre ellas la burundanga con un alto contenido de ESCOPOLAMINA, una sustancia que es depresora del sistema nervioso central y periférico, dilata las pupilas y disminuye parcialmente la conciencia de las personas. Pero el conocimiento popular habla de otro componente aún más poderoso que la burundanga y este es un potente veneno. En Haití parece que el elemento más utilizado para convertir a un individuo en ZOMBIE es el veneno de una especie de rana. Es un toxico similar al que posee el Pez Globo. Este se obtiene del sistema hepático del batracio y es una sustancia difícil y peligrosa de manipular. De hecho hay que tener un acercamiento frecuente con la víctima, porque el veneno tiene que ser suministrado en dosis muy pequeñas pues el propósito es intoxicar, no matar, de tal modo que se le va dando poco a poco en muy pequeñas porciones diarias, generalmente mezcladas con sus alimentos. Entre los efectos que producen estas sustancias es que la persona va perdiendo el apetito, se va tornando en alguien apático que va mostrando síntomas que aparentan enfermedades que engañan a los propios médicos, hasta que la persona cae en una situación de muerte aparente, una catalepsia que inclina a dar por muerto al futuro ZOMBIE.

Consecuencia lógica la víctima es velada y sepultada en términos de entre 24 y 36 horas después de caer en ese estado cataléptico.

El siguiente paso consiste en profanar la tumba y retirar el supuesto cadáver para con ancestrales conocimientos sacarlo del efecto de muerte aparente y volverlo a la vida en la que prevalecerá el efecto de haber disminuido dramáticamente la capacidad volitiva, lo que los pone a merced de la voluntad de quien lo haya manipulado, después se le confina en alguna apartada finca, y se le somete a duras jornadas de trabajo, las cuales cumple sin chistar y bajo un magro régimen alimenticio, o sea un trabajador que obedecerá ciegamente a sus raptores, se concretará exclusivamente a trabajar sin devengar sueldo alguno y costando, por así decirlo, solamente la pobre alimentación que recibirá. De este modo los ZOMBIES reales de Haití podían trabajar por años sin dar problemas a sus amos, a menos que la familia descubriera el paradero de la persona, en cuyo caso se rescataba y en muchas ocasiones se le podía tratar para que recobrara parcialmente su poder de volición. En muchos casos la recuperación no se lograba totalmente y los individuos eran confinados a permanecer en el entorno familiar, haciendo mandados y permaneciendo al cuidado de sus familiares.

Hoy en día se ha erradicado casi totalmente esta práctica, pero en Haití todavía se llegan a escuchar noticias de los famosos ZOMBIES. Esta práctica, vale la pena anotar, está muy ligada al Vudú y a otras practicas ancestrales que rayan en la brujería.

 

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