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Insolito - agosto 2, 2019

Desapariciones misteriosas.

Desde tiempos inmemoriales hemos sabido de misteriosas desapariciones humanas, muchas, muchísimas sin explicación alguna.

Las hay verdaderamente singulares y enigmáticas tanto como increíbles y aterradoras… pero qué le parece a usted si repasamos algunas y es usted quien de el calificativo que merecen?.

Tenemos como para abrir boca el caso del teniente Felix Moncla, piloto, y el teniente segundo Robert Wilson, operador de radar, quienes desaparecieron cuando su avión de la Fuerza Aérea de EE.UU., un F-89 Scorpion, fue despachado desde la Base Kinross para interceptar una nave desconocida. Se ha hablado acerca de que la mencionada nave era lo que calificamos como un OVNI. El caso es que repentinamente cesó la comunicación entre avión y la base y jamás, jamás se volvió a tener contacto con los pilotos. Inmediatamente se organizó una amplia búsqueda del aparato y no había posibilidades de que hubiera caído y lo único que se podía inferir era que el avión, simplemente se había esfumado. Esta desaparición fue a principios de los Años 50¨s.

Cuando se han hecho análisis de fotografías y filmaciones del asesinato de John F. Kennedy, reiteradamente se ha mencionado y se ha visto la imagen de una testigo, una mujer a la que por su vestimenta han llamado “La mujer de la babushka”, una mujer con una bufanda blanca en la cabeza y que parece haber tenido una cámara en sus manos, La mujer extrañamente permaneció en el lugar a unos 20 mts. De distancia del auto presidencial, sin moverse, cuando por contraste todo mundo desapareció corriendo para huir de los disparos.

Durante el transcurso de los dramáticos hechos la mujer permaneció filmando sin inmutarse todos los detalles del acontecimiento, para una vez que estos finalizaron, ella saliera de la escena sin precipitación alguna.  Hay algunas evidencias fotográficas que la muestran dirigiéndose a una especie de camellón o parque y pasar frente a quienes se encontraban aún agazapados y temerosos. Pues de esta mujer, a pesar de habérsele buscado intensamente, a pesar de haber pedido por los medios masivos de comunicación que aportará el material que había obtenido y el cual podría aportar valiosa información para la investigación, nunca apareció, no solo parecía haber sido tragada por la tierra, si no parecía que nunca hubiera existido o simplemente haber venido de otra dimensión u otro tiempo, solo para atestiguar un hecho histórico tan importante.

La noche del 24 de diciembre de 1874, en una cabaña situada en las proximidades del  Condado de Harlow, en donde entonces solo había unas cuantas casas y cerca de un macizo de árboles con cierta espesura, habitaba la familia Barrow, compuesta por un matrimonio Johana y Gregori y sus hijas Nattel de 10 años, Rose de 8 y Melanie de 6. Además en la casa se encontraba el tío Frank que acompañaba a la familia en la cena de celebración de navidades. Cerca de las 9 de la noche Johana pidió a su hija Rose que fuera al pozo por un cubo de agua que era necesaria para terminar la preparación de la cena. La niña se puso una gruesa chaqueta, un gorro y unas manoplas para salir, toda vez que en el exterior había una pertinaz nevada. La niña caminó los 10 o 12 metros de distancia que había de la puerta de la casa hasta el pozo y lanzó la cubeta al fondo del pozo. No se volvió a saber de la niña hasta unos 5 minutos después cuando se escuchaban gritos de auxilio con un llanto desesperado, aviso al que sin pérdida de tiempo se lanzaron padre y tío, quienes se percataron que las voces venían del macizo de árboles hacia el que corrieron solo para presenciar como por un algo inexplicable y desconocido la niña era elevada por el cielo, por encima de los árboles y su imagen se diluía entre la nevada y la espesura de la noche… nada se volvió a saber de Rose y quedó flotando en el recuerdo y la incredulidad del padre y el tío un sonido como aleteo y los gritos de auxilio de la niña que rápidamente fueron acallados por la espesura de aquella aciaga noche. Haremos una futura entrega de este mismo tema y consignaremos en el casos mucho más intrigantes y misteriosos.

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